Enajenado
Entre propios gemidos despiertas,
y suaves replicas de una televisión apagada...
Unos veinte canales de televisión, cada diálogo y cada voz resuena en la cabeza.
Y he aquí...
Visiones perturbadoras, sabes que no han ocurrido, pero igual y te hacen trizas.
Conversaciones con gente amada, todos desaparecen, se desvanecen como un eco.
A quién confniarle cuando sabes que te desbordas, cuando sabes que sólo serás una carga para todos, familia, amigos, enfermeras, doctores, incluso a ti mismo.
Pero, aunque no parezca vas a mejorar, confía...
Como un callejón sin salida, podrás correr pero te sientes atrapado, como todos a su manera pero al fin y al cabo, no es de otros a quien pertenece esa condena, no son otros quienes llevan aquél imperceptible cordel que engancha a ti va a donde quiera que vayas.
Ahora son dos enemigos invencibles tras de ti, sólo debes aguantar, claro que habrán tiempos mejores...
Las pastillas te sanan, llevan algo de tiempo, y la muerte puede esperar toda una vida, no le des el gusto, poncelo dificil, espera tu turno, no te colees.
Si crees que no puede estar aún peor, deja que te las sombras te sometan un rato, deja las medicinas y anda, lucha contra la maldición desprovisto, y verás que nada acaba ni medianamente bien.
Comentarios
Publicar un comentario